El perfil que más nos cuesta encontrar no es el que sabe de IA.
Es el que entiende un proceso de negocio, identifica dónde la IA puede ayudar, y sabe cómo implementarlo sin romper lo que ya funciona.
Eso requiere curiosidad real, capacidad de análisis, y una forma de pensar que no separa "negocio" de "tecnología".
En Twim trabajamos en red — proyectos propios y de clientes, con autonomía real y participación directa en los resultados. Si tienes experiencia en consultoría, operaciones o arquitectura de sistemas y te interesa trabajar en la frontera entre IA y empresa, escríbeme.